La enseñanza a distancia en los centros de la AFLEC

En las circunstancias actuales, el recurso a la enseñanza a distancia es sin duda necesario para evitar interrupciones en la continuidad de la escolaridad de los alumnos, ya que los periodos sin escolarización son muy perjudiciales para la adquisición de conocimientos y competencias.
Los equipos de los centros de la AFLEC dominan perfectamente esta modalidad de enseñanza. Durante la pandemia de COVID-19 pudieron implantarla y hacerla funcionar en primaria y secundaria, desde la educación infantil hasta el último curso de bachillerato (terminale) y en todas las disciplinas, con una eficacia reconocida como extraordinaria, sin sobresaltos ni vacíos.

Esta ventaja se debe a que nuestra asociación desarrolló, ya desde finales del siglo pasado, una reflexión profunda sobre los usos pedagógicos de lo digital, en colaboración con especialistas de la académie de Versalles, reflexión completada con una formación práctica de altísima calidad que permitió responder a las necesidades específicas de los nuevos contratados o de aquellos cuyas competencias podían ser algo vacilantes. La ventaja de la que disponíamos en materia de reflexión y de puesta en práctica permitió a los alumnos de los centros de la AFLEC obtener, durante los «años COVID», éxitos tan notables como los de sus predecesores. En efecto, las aplicaciones y herramientas digitales, manejadas por docentes que supieron sacarles el máximo partido, permitieron compensar la distancia entre profesores y alumnos e incluso, mejor dicho, recrear, gracias al compromiso de los docentes y a su atención a los progresos o a las dificultades de los alumnos, una forma de verdadera presencia compartida.

Por otra parte, la enseñanza a distancia podría, a medio plazo, permitir acompañar el trabajo de los alumnos en casa y hacer así efectivo el dispositivo «deberes hechos» (devoirs faits), así como poner en práctica, fuera del aula, una verdadera diferenciación: con la ayuda de la inteligencia artificial, sería posible adaptar los ejercicios y trabajos para tener en cuenta las necesidades y las posibles dificultades de los alumnos.

Estoy seguro de que el compromiso inquebrantable de los profesores y de todos los equipos de nuestros liceos, así como el sentido que tienen de su misión, les permitirán hacerlo tan bien como lo hacen habitualmente de forma presencial, ante sus clases. Presencialmente o a distancia, sus cualidades pedagógicas son evidentes, y les agradezco la extraordinaria conciencia profesional que demuestran.

En nombre del grupo de
dirección, Paul Raucy,
Presidente de la AFLEC.